Odas de arena

Clímaco Pérez Camargo
cliperez@latinmail.com
Universidad de La Guajira
Ríohacha - Colombia


Se escucha
la voz de la arena

I

¿Qué melodía o ritmo de vagido tornó semejantes nuestras bocas?
¿Desde qué distancias conjugaciones de arcilla coronaron nuestros sueños?
¿Por qué si estoy libre como palabra mi saliva no puede alcanzarlo?

II

¿Desde dónde vino el precario templo de mi silencio finito?
Acostumbrada como estaba a la nada de las olas,
¿qué sentido, íntimo y lejano, trajo su mirada?
La piel de mis playas aturdidas
no distinguen el sueño de la muerte.

III

Rey mendigo con ojos augita
saladamente llegó a mi casa cristal.
Transparente como el cuarzo acarició mi vientre no lleno por él
y al instante mi piel se tornó canto entre palmeras,
sueño caliza de conchas para su día diamante.
Quería acercarme a la densidad de sus deseos,
al aceite sin quemar de sus palabras sollozantes.
Arrancarle un poco de luz, opacidad ofrecerle.
Yo era una tolvanera irreconocible, parto de hijos sin amor,
arena dínamo para sus pies.

IV

Sílaba sutil desfallecía, sudaba.
Y para que entrara huésped arrojé, sobre carbón encendido, las pestañas.
Tomara agua entre mis piedras,
reuniera sus labios a la rugosidad azurita de los míos.
¿Qué vestido luna ígnea mañana para él?
¿Qué relato, qué huella encontró entre mis fósiles de concha,
mis hojas de helecho carbonizadas?

V

Tuve que huir entre grietas de lodo petrificado, volver al hogar
de los trilobites donde la lámpara apagaba. Replegarme
a las luces vacilantes de la ley entre las rocas.
Y gritar como jamás en la honda noche su nombre
para tornar desgastada en un quizás nunca, siempre,
plena de jaibas, arenisca escudriñada por él.


VI

Su aguamarina conforta, metamórfica me iré.
Debo volver junto al pedernal deber.
Estoy temblando, ¿por qué si magma la luz habita escoria
en mi obsidiana?
Preparo su coronación conglomerado
en la arenisca tierra de mis diatomeas.


VII

Su ausencia es cal viva sobre mi hendidura.
Metales en bruto rutilan rubíes de mi piel,
morada níquel que lo habita.
Me sobresalto a medianoche ciega, el hogar en llamas.
Mi alma cobalto yace ante lo infranqueable.
Petróleo es el poder oculto, presencia innominada.
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©  Clímaco Pérez Camargo

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen I - Número 1
Abril-Mayo-Junio de 2000

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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VOLUMEN I - NÚMERO 1