Vuelta de Campana
(Libro de poemas)
Jorge Eliécer Ordóñez
Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia
Tunja
Mester de plebería
En las fuerzas del misterio
vuelan los abrigos de las mujeres
mientras caminan pálidas
en su vaivén de sombra.
La ciudad salta como un pinguino ebrio
a las cabinas telefónicas
donde enmudece la voz
que nunca quiso multiplicar el pan de mi alegría.
Despacio, en su ritual de sombras,
van a rezar los asesinos
o callan unánimes en algún deshabitado
mientras vuela el rumor
de las monedas en el templo.
Los neones intermitentes
apenas esbozan sonrisas de mercurio.
Circo de mediodía
Venida a menos la temporada
se sabe que debemos irnos,
la plena luz nos oculta del mundo;
es preciso recoger los disfraces,
la muerte que aún ríe en el alambre
y espera otra funcón.
Nos vamos poco a poco
como vida y amor que aquí cantaron.
Pronto la brisa de otro oceano
ha de borrar el olor a palomitas
y el grito detenido en el vértigo.
Mañana, otra noche,
otra fugacidad, batirá palmas.
El viento
sopla a donde quiere
En la periferia de la ciudad
nuestra casa entre los árboles
despierta con el parloteo de los animales
Canta la ropa puesta a secar en el verano
Toda la noche
ha sonado la invisible música
de los astros que cayeron al aljibe
De nuevo ha regresado
la infancia a develar sus cofres
para fundar su lejano país
de calles polvorientas
y un perro ladrándole a las ranas del follaje
Titila la luna en las charcas de mercurio
Lejos, la ciudad, destellos de otro sueño,
se recoge salvaje en un cielo plomizo
De frente a la madrugada
un niño antiguo me relata a media luz
las puestas de sol en su asteroide
Tiempo de segar
En Senegal
país de cabras
y mujeres invisibles
ovillando la luna,
cuando muere el poeta
lo sepultan
en el tronco viejo
de un árbol
Al verano
escasea el agua y la comida
Entonces
pájaros migratorios
vienen a picotear
la madera que canta
Parábola
El hombre paleolítico
pintaba bisontes en la caverna
Después los flechaba
Creía que debilitándoles el ánima
podía cazarlos en la estepa
Hago lo mismo, paciente y primitivo.
Sigo tirando flechas
a tu imagen de piedra
y solo tu ausencia
se me enreda en las manos
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© Jorge Eliécer Ordóñez
LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen I - Número 1
Abril-Mayo-Junio de 2000
SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia
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